
Cada vez con más intensidad niños y jóvenes dependen de lo digital para sus actividades diarias. Ante esa realidad, alarman estudios recientes que señalan que el 43 por ciento de los menores corren el riego de ser acosados por la red.
Sube hasta el 71 por ciento la cantidad de niños que han recibido alguna vez mensajes de un desconocido vía correo electrónico o redes sociales. Lo más preocupante de esta situación es que la mayoría no sabe cómo actuar: responder o no, eliminar, abrir la información o contarles del suceso a sus padres.
Como si fuera poco, el 20 por ciento de ellos, según una encuesta de la compañía McAfee (especializada en seguridad virtual) han sufrido actitudes de acoso cibernético, tales como publicación de fotos vergonzosas, propagación de rumores, envío de mensajes anónimos por correo electrónico, bromas pesadas en línea o difusión de información cruel.
Ello lo agrava la exposición que hay en redes sociales de todo tipo de información familiar considerada como privada. Un perfil de Facebook de un niño fácilmente puede ofrecer su lugar de residencia, fecha de nacimiento, colegio donde estudia; así como ofrece sus más cercanos vínculos familiares. Dónde trabajan sus padres, qué teléfono celular tienen, en qué empresa y un sinnúmero de datos que en manos de delincuentes podría ser un banquete informático sin siquiera pedirlo.
Los usuarios se ponen en peligro, incluso, desde el momento de crear un perfil, pues aunque ciertas redes sociales exigen una edad mínima para entrar, es usual que los menores, con o sin conocimiento de los padres, alteren ese dato y figuren en la red con más años de los que realmente tienen.
Estas situaciones contrastan en mucho con las que generaciones pasadas tenían para manejar su privacidad. Para Pierangeli Bellini, gerente regional de ventas hogares para Colombia de McAfee, antes “frases como 'no recibas nada de extraños', 'no le abras a nadie' eran comunes; internet no pregunta, no diferencia quién está del otro lado, no sabe si es niño, adulto o delincuente”.
Con ese panorama hay muchas recomendaciones que desde el control de los padres y el control cibernético se pueden asumir, para evitar que los hijos sean víctimas de violencia de cualquier tipo en la red. Uno de los consejos más relevantes es que el dispositivo al que el niño tenga acceso esté todo el tiempo controlado por sus padres.
Por eso, como lo explica Bellini, se han desarrollado software que permiten la completa supervisión del uso de internet en casa. “Tenemos uno que se enfoca en el control parental virtual. Es como un tipo de “nana cibernética” y los ayuda a ver qué hacen, qué visitan, cuáles son sus páginas más frecuentes, con quién hablan, qué están bajando. Incluso les permite que les llegue la información de quienes buscan a sus hijos”.
También se puede supervisar el horario de las conexiones a internet y un abanico de medidas cautelares, para tratar de que los niños no sean presas fáciles de la red. Así mismo, estos software permiten bloquear palabras, que de una u otra manera pueden conducir sin querer, a material pornográfico. Términos como: órganos, conejos, sexo, etcétera.
LOS CONSEJOS
Un computador portátil facilita que los menores, a edades aún no recomendadas (antes de los 11), sean totalmente independientes de los contenidos que buscan y que visitan. En cambio, McAfee recomienda que el computador que ellos usen esté ubicado en un lugar de la casa donde todos los integrantes tengan acceso y puedan vigilar en qué páginas está navegando.
La mayoría de jóvenes están vinculados a una red social y un gran porcentaje de los padres no son amigos de sus hijos allí. Bellini aconsejó “hacerse amigos de ellos también en espacios virtuales, porque muchas veces eso permiten la identificación y localización de problemas y situaciones que enfrentan”. Seguirlos en Twitter y en Facebook para ver qué piensan, con quién salen y qué publican puede ser otra arma para evitar problemas serios.
En el caso de los niños más pequeños (los menores de 11), se puede empezar por limitar la cantidad de tiempo autorizada para estar conectados a internet. Hablar con ellos y decirles que tengan cuidado con las personas que no conocen y que desean unirse a su red: esos “amigos” podrían ser acosadores cibernéticos.
Microsoft, de la que se reconoce ser la empresa líder mundial en software, servicios y tecnologías de internet, también tiene recomendaciones para que la navegación en casa sea mucho más segura para todos, especialmente, la población menor de edad: por ejemplo, recomienda a los padres que enseñen a sus hijos a no descargar programas sin el debido permiso, pues éstos, accidentalmente pueden traer espías o virus informáticos.
Asimismo, la compañía sugiere que, debido al crecimiento del 'bullying mediático', los padres hagan un acompañamiento o charla con los niños y jóvenes para ver qué contenidos los hieren y acompañarlos en el proceso.
GUÍA PARA LOS PADRES SEGÚN LA EDAD DE SUS HIJOS
Recientemente Microsoft realizó un informe en el que advierte los problemas de la 'era virtual' según la edad de los niños y jóvenes, y los desafíos que les esperan a los padres.
De 2 a 4 años
Es el primer acercamiento de los niños con el mundo tecnológico que los espera y que los inundará más allá de lo que piensan. La actividad en línea recae principalmente en lo padres de familia. En esta edad deben establecer y mostrarles contenido familiar, como fotos de paseos, video o video chats con personas de entera confianza. Los padres siempre deben estar haciendo acompañamiento sobre lo que ellos encuentran, más allá de que en esa edad, no entiendan qué es contenido nocivo y qué no. Siempre deben agregarse los sitios más comunes de visita, como buscadores, páginas de animación para niños, rondas escolares y contenido rico en matemáticas y lenguaje. Todavía no es necesario ser tan rígido en la privacidad, aunque sería lamentable descuidarse.
De los 5 a los 6
La llamada generación “nativa digital” empieza a crecer. Probablemente deseen empezar a adquirir algo de independencia en lo que buscan en internet, es decir, hacer las cosas por sí mismos. Para Microsoft, normalmente en este rango de edad, “tienen un punto de vista positivo y una naturaleza abierta”.
Se empiezan a sentir, motivados por los padres, orgullos de sus logros académicos y vivenciales. Muchos ya saben leer, escribir con algo de soltura y les encanta conversar y compartir sus ideas por más inocentes o descabelladas que parezcan. Por eso es recomendable que tanto el padre como la madre empiecen a informar a sus hijos sobre qué es la privacidad personal y familiar. Dígales que hay información que no la deben comentar con nadie, ni mucho menos escribir en ningún lado; hay datos que si alguien, aparte del entorno familiar conoce, podrían poner a todos en situación de riesgo.
Microsoft recomienda en esta edad no dejar utilizar mensajería instantánea, correos electrónicos, redes sociales o cualquier plataforma pública.
De los 7 a los 8
Microsoft asegura que “parte del comportamiento normal de los niños de este grupo de edad es ver cómo se pueden escapar”. La curiosidad por visitar juntos con sus amigos de época, lugares que generalmente sus padres no los dejarían ir, es más fuerte. En ese caso, los software de control para padres han sido desarrollados para conocer los archivos de actividad y otros servicios útiles en esa edad.
De ese modo no se sentirán vigilados ni perseguidos, pero el padre de familia sabrá con exactitud detalles de sus incursiones en línea.
“Están empezando a desarrollar un sentido de su propia moral e identidad de género, y normalmente están interesados en las actividades de los niños mayores que forman parte de sus vidas. Los niños de 7 a 8 años tienden a confiar fácilmente y, por lo general, no cuestionan la autoridad”, señala el informe.
De los 9 a los 12 años
Es la edad definida como la “preadolescencia”. El interés por saberlo lo quieren averiguar en la red. Para la mayoría de preadolescentes, los padres son los encargados de regañar y la web, la de entretener y salir de la rutina.
Aunque sigan siendo ciento por ciento dependientes de sus padres, empiezan a relacionarse cada vez más cercanamente con sus amigos de colegio, el mundo que los rodea es lo más importante e internet puede ser un arma de doble filo.
Los padres pueden considerar la posibilidad de empezar a bloquear ciertos contenidos peligrosos. Según el estudio, el mundo de la pornografía y el ataque visual está traducido en muchas páginas de internet que lo brindan sin estarlo exigiendo. Precaución para que aprendan a identificar lo que ven.
De los 13 a los 17 años.
En esta edad la ayuda de los padres resulta bien complicada. El informe señala que “normalmente saben más que sus padres sobre internet. Pero incluso con los más grandes es importante que los padres adopten un papel activo para guiar el uso de la red”.
En esta edad es importante que las normas de seguridad que haya en casa, sean acordadas entre padres e hijos para no generar conflictos por el acceso del internet. Los padres deben recordar muy bien las eventuales claves de bloqueo, para que los jóvenes no puedan suplantar la identidad.
El informe concluye que “al final de la adolescencia los niños también maduran y están preparados para interactuar con el mundo en un nivel intelectual. Por lo general, los adolescentes son receptivos a nuevas ideas, pero carecen de la experiencia vital para juzgar su validez, por eso es importante que los padres sigan orientando el uso de internet de sus hijos mayores.
EL DATO
En 2012 la firma de sondeos Ipsos dio a conocer el primer reporte global sobre ciberacoso escolar. Los datos revelaron que el 12% de los padres confirmó que sus hijos fueron víctimas de este tipo de maltrato y el 24% aseguró conocer a un niño sufriendo dicho problema. El 60% de los padres afectados dijo que sus hijos sufrieron “ciberacoso” a través de redes sociales como Facebook.
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